Coreografía de la luz

Estos proyectos de realidad inventada son fruto de una constante investigación de los efectos lumínicos y cromáticos, que conjugo con un continuo diálogo de pintura-fotografía, buscando siempre resultados de gran impacto visual.

La técnica, depurada, trabajada y con cierto dominio es el resultado de una selección y amalgama de actividades plásticas (óleo, acrílico, grabado, “fussing vidrio”, fotografía, etc.) que en tiempo atrás ejercité, después de múltiples actividades y disciplinas de dibujo, pintura, fussing, grabado, escultura etc. en las cuales, aquí, son extraídas algunas interesantes esencias para jugar en nuevas lineas de trabajo de creación y de la experimentación con materiales de taller de arte y otros.

compo 295 a copiaA partir de aquí, comienza por una relación y elaboración entre las mismas, a modo de Foro-Discusión, el diálogo entre dos ponentes, “fluidos” (trementina, alcohol, geles, lacas, agua, tintas, disolventes etc.) y “sólidos” (óleo, acrílico pigmentos puros, anilinas, catadióptricos, resinas, vidrio fussing etc.) más o menos líquidos o densos, para charlas rápidas o lentas, unas veces polarizando otras sintetizando e iluminando siempre, las conversaciones se aglutinan, se disgregan, se dispersan autónomamente o matemáticamente en movimientos de su relación molecular, “graso-magro”, fractal, fusión, en un recreo y composición predeterminado y estudiado previamente, (sin utilizas pinceles), dirigidas con intención, pigmentadas y soportadas, se funden, se repelen, se acogen, se abrazan, se disgregan, desplazan etc. en movimientos nascibles e independientes..

El resultado del escenario es una coreografía de color de carácter pictórico, al cual se le aplica fotografía digital ó analógica de alta densidad una vez filtradas electrónicamente y ampliadas en laboratorio profesional para formatos de pared ó cajas de luz, con tratamientos museísticos de alta calidad, con una cromatividad de más de 200 años (calidad epson). según luz de exposición.

Aunque mi obra refleja a menudo un estado de ánimo sosegado, adopta de pronto pigmentaciones violentas, adentrándose en un expresionismo que rebasa mi etapa analítica y pasa a encuadrase en un expresionismo abstracto, aunque intentando conservar mi propia impronta poética.

En otras ocasiones, me sorprendo con incursiones en un neoexpresionismo de nueva factura, que poco tiene en común con el que definiera Robert Myron Coates en 1960 en sus críticas de arte para el New Yorker.

Así, mi finalidad última es la captación minuciosa de sensaciones y su concreción mediante una búsqueda de nuevas formas y composiciones y el impacto visual.